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Acá no vas a encontrar cuentas, pagos en línea ni seguimiento automático de pedidos. Cada encargo se coordina por contacto directo, y esta página reúne los criterios que usamos para que la conversación previa sea útil: qué mirar, qué decidir y qué esperar de una pieza terminada. Si es tu primer encargo, leé estos puntos antes de escribir.
Una o dos fotos suelen alcanzar para empezar, pero conviene que sean nítidas y con luz pareja. Si la imagen original es antigua o está borrosa, lo decimos de entrada: no inventamos rasgos que no se ven. También ayuda saber si la pieza es un regalo, un aniversario o un uso editorial, porque cambia el encuadre y el nivel de detalle.
Cada encargo arranca con un intercambio breve: qué colores querés, si preferís un fondo sugerido o neutro, y hasta dónde entra la figura en el papel. No es una instancia formal ni un formulario largo, sino un ida y vuelta para acordar el punto de partida. Si tenés dudas sobre la técnica, este es el momento de plantearlas.
Definimos juntos si la pieza se entrega como original en papel o como archivo digital, y en algunos casos las dos cosas. El papel se elige según el tipo de trabajo: algodón para grafito y acuarela, prensado en frío cuando la mancha necesita textura. El archivo digital se acuerda en resolución y perfil según el destino, ya sea impresión o pantalla.
Antes de dar una pieza por terminada, mostramos el estado del trabajo y escuchamos observaciones sobre parecido, luz o composición. Los ajustes se hacen sobre el original, no sobre una copia, y quedan documentados en el hilo de mensajes. Si algo no cierra, lo decimos antes de avanzar en lugar de resolverlo por nuestra cuenta.
Una ilustración terminada, lista para enmarcar, con margen suficiente para el passepartout. No prometemos plazos ni disponibilidad inmediata: los tiempos se conversan según la carga de trabajo del momento. Tampoco hay resultados garantizados, porque cada retrato depende de las referencias y de las decisiones que tomemos juntos.
Si el retrato es para una portada o el interior de una publicación, sumamos una instancia de prueba de impresión antes del cierre. Ahí se ajusta el contraste y se revisa cómo respira la imagen en el tamaño final. La entrega incluye el archivo en el perfil que pida la imprenta y, si hace falta, una versión en blanco y negro para interiores.
Si ya tenés las referencias a mano, podés escribirnos para coordinar el encargo o mirar primero los trabajos recientes de la galería.
No hace falta que definas la técnica ni el formato antes de escribir. Alcanza con contarnos a quién querés retratar, si es un regalo, un aniversario o una pieza para una publicación, y si preferís recibir el original en papel, un archivo digital o los dos. De ahí sale la conversación breve sobre referencias, paleta y encuadre, y recién después se acuerda cómo se trabaja la pieza.
Si todavía estás ordenando la idea, podés mirar primero cómo encaramos cada encargo o recorrer trabajos anteriores para ver el tipo de resultado que buscamos. Cuando tengas las referencias a mano, el formulario de contacto es el lugar para dejar la historia por escrito.
Cada encargo se coordina por contacto directo. El sitio no tiene cuentas, pagos en línea ni seguimiento automático.
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